No se diseñó en una oficina de software. Se construyó en el piso de una fábrica.
Fermata nació dentro de una textilera mexicana real — entre rollos de tela, maquilas, entregas y la cobranza de todos los días.
Por eso habla como tú — notas, abonos, inventario y cobranza — sin manuales ni consultores.
Es textil desde la primera línea.”